Pasta con brócoli y pollo

Esta receta es ideal para cuando nos sobra alguna pechuga de pollo asada o al horno. Tal vez por ser la presa más seca o la que menos gusta, cuando hacemos un pollo asado o al horno, luego la pechuga sobra y queda días y días en la heladera. Lo que muchos hacen es la clásica "mayonesa de ave" con papa, en forma de ensalada. Con esta receta les ofrezco una muy buena alternativa para acompañar las pastas y aprovechar esa pechuga que sobró. Fácil, rápida, rica y saludable.

Ingredientes

  • Pasta seca: 250 gramos.
  • Pechuga de pollo: una mitad, preferentemente asada o al horno.
  • Brócoli: un cogollo mediano.
  • Queso crema: dos cucharadas soperas colmadas.
  • Nuez moscada: una pizca.
  • Sal y pimienta.

Estas cantidades son suficientes para al menos tres personas, dependiendo del apetito de los comensales. La pechuga del pollo puede ser hervida en vez de asada o al horno, aunque si es asada tendrá mejor sabor. También es posible utilizar cualquier otra presa del pollo, siempre que sea deshuesado.

El brócoli es uno de los alimentos con mayor cantidad de beneficios para el organismo: previene el cáncer; desintoxica; mejora la piel (ya que es antioxidante); protege el corazón, huesos y ojos; fortalece el sistema inmunológico; y muchos otros más. Es recomendable comer brócoli al menos una vez a la semana. Para muchas personas puede ser un alimento aburrido o soso, seguramente será porque no conocen recetas deliciosas que lo tengan como ingrediente. Es cuestión de utilizar la imaginación e incorporarlo en nuestra dieta.

Preparación

Cocer el brócoli al vapor para que no pierda sus características nutritivas. Se deben separar las cabezas florales y picar el tallo (para aprovecharlo). Si no disponen de una vaporera se puede improvisar una con una olla y un colador de alambre. En la olla, colocar los tallos picados dentro un centímetro de agua. Luego ubicar cuidadosamente las cabezas de brócoli en el colador, y poner el mismo dentro de la olla. Tapar y hervir unos minutos a fuego medio hasta que las cabezas queden tiernas. No cocinar demasiado ya que se oscurecen y desarman.

Picar el pollo en cuadraditos de un centímetro, o menos, y reservar fuera de la heladera.

Cocer la pasta. Se pueden utilizar coditos, mostacholes, rigatti o tirabuzones. También se puede utilizar tallarines o espaghetti.

Mientras tanto, para la salsa utilizar una sartén con un chorro abundante de aceite de oliva extra virgen. Colocar el brócoli (tanto las cabezas como el tallo picado y colado) ya cocidos, junto con el pollo y el queso crema. Revolver suavemente y mantener a fuego lento hasta calentar los ingredientes, salpimentar y condimentar.

Una vez que la pasta esté al dente, colar y agregar en la sartén junto con la preparación. Saltear unos segundos para incorporar con la salsa. Servir los platos con abundante queso rallado. Acompañar con un buen vino tinto suave y disfrutar.

¡Buon appetito!