Sorrentinos caseros

Hoy voy a compartir la receta de los sorrentinos caseros. Esta deliciosa pasta rellena que, según la creencia popular, fue inventada en Argentina, más precisamente en la ciudad de Mar del Plata, por un cocinero italiano.

Sorrentinos

Ingredientes para cuatro personas

Para la masa:

  • 250 gramos de harina común 0000.
  • 2 cucharadas soperas de aceite de girasol.
  • 1 cucharadita de sal fina.
  • 1 yema de huevo.
  • 1 taza chica de agua hirviendo.

Preparación

Colocar la harina en un bol y hacer un hoyo en el medio. Incorporar el aceite, la sal y la yema. Mezclar todo y volver a hacer un hoyo en el medio. Colocar el agua hirviendo y revolver rápidamente con un tenedor, hasta que se integre bien el agua con la preparación. Luego amasar hasta obtener un bollo blando y homogéneo. Se procede finalmente a estirar la masa con un palote, o mejor, con una máquina de amasar.

Para elaborar los sorrentinos es necesario contar con un molde para sorrentinos, típicamente de plástico y con capacidad para 8 sorrentinos. Poner una capa de masa sobre el molde y ahuecar suavemente con los dedos. Rellenar cada hueco y cubrir con otra capa de masa. Cortar haciendo rodar lentamente (pero con fuerza) el palote sobre el molde.

Relleno

El relleno típico para los sorrentinos es jamón cocido y queso gouda. También se puede usar mozzarella, la cual da un sabor mucho más suave. Procesar el jamón y el queso y condimentar con abundante nuez moscada y un poco de ciboulette o perejil picado fresco. Agregar un chorro de aceite de oliva como emulsionante y dos cucharadas soperas bien colmadas de queso crema.

Otro relleno clásico es el de ricota, jamón cocido, cebolla y nuez. Pero también se puede utilizar pollo y verduras como el zapallo o la espinaca bien condimentadas.

Cocción y emplatado

Al ser elaborada con agua hirviendo, la masa de los sorrentinos es precocida. Esto hace que el tiempo de hervor sea muy reducido (básicamente hasta que floten en el agua).

Servir acompañados por un buen estofado con carne y chorizo, o con cualquier salsa. También quedan muy bien con crema de leche y queso roquefort, gratinados a horno fuerte.

Como toda pasta, va con un buen Malbec, como por ejemplo un Antonio Nerviani.