Feijoada

La feijoada es uno de los platos típicos de la cocina brasileña (considerado como plato nacional) y Portugal. Sus ingredientes básicos son los porotos (suelen ser negros en Brasil, blancos o rojos en Portugal) y la carne de cerdo deshidratada (tipo charqui). Se suele presentar acompañada de arroz y naranjas. En el norte de Brasil suele espolvorearse con farofa (harina de mandioca cocida).

La primera vez que probé la feijoada fue en mi viaje a Búzios y me pareció deliciosa. Principalmente porque los porotos negros (un ingrediente no muy común en la cocina argentina) tienen un sabor muy especial y la carne de cerdo deshidratada le da un toque único a este delicioso plato tradicional brasilero.

A pesar de que la carne de cerdo deshidratada es muy rara, y casi imposible de conseguir en Argentina (al menos en el sur), me animé a preparar la feijoada con carne de cerdo fresca. Aunque por supuesto no pude evitar hacer algunas modificaciones a la receta tradicional.

Ingredientes

  • 500 gramos de porotos negros (también llamados frijoles, alubias o judías en diferentes regiones).
  • 1 chorizo colorado.
  • 200 gramos de carne de cerdo.
  • 200 gramos de carne vacuna.
  • 100 gramos de panceta salada.
  • 1 cebolla.
  • 1 pimiento.
  • 1 zanahoria.
  • 3 dientes de ajo.
  • 1 vaso de vino blanco o caldo de carne.
  • 2 ó 3 hojas de laurel
  • Pimentón extra, comino y ají molido.
  • Sal y pimienta.

Los ingredientes que utilicé son muy comunes en Argentina, tal vez lo más complicado es conseguir los porotos negros, ya que puede que no se encuentren en todos los supermercados, pero seguro se consiguen en todas las dietéticas y tiendas de nutrición del país.

Preparación

Colocar los porotos negros en un recipiente y cubrir con suficiente agua. Dejar reposar toda la noche...

De entrada se nota que no es una receta para hacer en el momento, sino que hay que planificarla con anticipación.

Al día siguiente, pasar los porotos a una olla con su agua, agregar un poco de sal gruesa y las hojas de laurel y llevar al fuego. Hervir a fuego lento al menos una hora y media o dos horas, hasta que los porotos estén tiernos, pero que no se deshagan.

En una olla grande o caldero aparte, sofreír con muy poca aceite de oliva la carne de cerdo y vaca en trozos, junto con el chorizo colorado, y la panceta en láminas angostas.

Se puede utilizar cualquier corte vacuno apto para guisos, por ejemplo pulpa, falda, aguja, tortuguita o arañita. Recomiendo probar la tortuguita, un corte no muy conocido que es muy tierno y excelente par guisos y estofados. La carne de cerdo puede ser carré o lomo, y también puede ser reemplazada con uno o dos chorizos de puro cerdo de primera calidad.

Luego de unos minutos de cocción de las carnes, agregar los vegetales picados finos (se puede utilizar una procesadora). Sofreír unos minutos y luego agregar el vino o caldo para levantar el fondo de cocción. Cocinar hasta que los vegetales estén bien tiernos, especialmente la cebolla. Si es necesario es posible agregar algunas cucharadas de agua de cocción de los porotos (siempre que esté bien caliente) para recuperar el líquido que se pierde en la reducción.

Una vez que se alcance un buen punto de cocción del sofrito, agregar los porotos junto con el agua de su cocción.

Condimentar con pimienta, pimentón, comino, ají molido, y rectificar la sazón.

Dejar hervir unos 20 minutos con la olla destapada a fuego bajo y revolviendo constantemente, hasta que se reduzca el líquido excedente. El guiso debe quedar más bien jugoso, pero no demasiado.

Servir acompañado con arroz blanco y un buen tinto, mi sugerencia es un Malbec o Tempranillo.

Bom apetite!